Decisor express

La ruleta del menú diario

Veinte minutos mirando la nevera no hacen mejor la cena. Tus diez platos de siempre, un botón grande y una regla: si el primero te da pereza, hay una segunda tirada. Solo una.

El bombo

Pulsa y a la cocina

Una tirada, una pereza permitida y a otra cosa. La decisión no mejora por darle más vueltas.

Hoy toca ¿Y si decides ya?

Diez platos, un botón. Cuando estés listo.

Tu carta

Los diez de siempre

Edita los nombres, ajusta los minutos y desactiva lo que hoy no toca. Un plato desactivado sigue en la lista, pero no entra en el sorteo.

    Las reglas

    Por qué esto sí acaba en cena

    Cuatro reglas pensadas para cerrar la decisión, no para abrir un debate.

    1. Una lista corta

      Diez platos que ya sabes hacer. La parálisis no viene de tener pocas opciones, sino de tener demasiadas: una carta corta es lo que hace que la elección dure segundos.

    2. Azar plano, sin algoritmo

      Todos los platos activos tienen exactamente la misma probabilidad. Nada de recomendaciones interesadas ni de aprender tus gustos: uno entre los que haya, y a cocinar.

    3. Una pereza, y solo una

      Si lo que sale no te apetece, se descarta y la ruleta vuelve a tirar entre los demás. Esa segunda es definitiva: sin tercera, sin cuarta y sin volver al principio. Es justo lo que impide que la ruleta se convierta en otra forma de no decidir.

    4. Sin repetir lo de ayer

      Lo último que confirmaste queda fuera del bombo, así que no te tocan lentejas dos noches seguidas. Se puede desactivar, y con el filtro de platos rápidos el bombo se queda solo con lo de veinte minutos o menos para los días imposibles.

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